Perece mentira, pero tras las lluvias de las últimas semanas la Rivera de Cañedo (*) sigue sin agua.
(*)
En la toponímia salmantina es habitual encontrar vocablos con la voz
«rivera», del latín «rivus» (arroyo) para referirse de pequeños cauces.
Perece mentira, pero tras las lluvias de las últimas semanas la Rivera de Cañedo (*) sigue sin agua.
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En la toponímia salmantina es habitual encontrar vocablos con la voz
«rivera», del latín «rivus» (arroyo) para referirse de pequeños cauces.
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