Libro Abierto

LIBRO ABIERTO

Hay un libro abierto a todos los ojos, el de la Naturaleza.

Émile, Jean-Jacques Rousseau

En un intento por aunar literatura, paisaje y naturaleza, Juzbado Libro Abierto inicia su trayectoria el 17 de mayo de 2008. Aquel día, el poeta leonés afincado durante décadas en Salamanca Antonio Colinas, Premio Nacional de Literatura en 1982, Premio Castilla y León de las Letras en 1998 y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2016, leyó La hora del agua, uno de sus poemas, grabado en una placa instalada junto a la Fuente Nueva, restaurada pocos meses antes. Aquel primer gesto contenía ya buena parte de la filosofía que después desarrollaría el proyecto: sacar la poesía de los libros y de las estanterías, llevarla al espacio público y relacionarla directamente con el lugar, el paisaje y las personas que lo habitan.

Desde entonces, diferentes rincones de Juzbado han ido incorporando placas de bronce con poemas de algunas de las voces más destacadas de la poesía española e hispanoamericana contemporánea. La guía municipal más reciente resume el recorrido acumulado en alrededor de una veintena de poetas y medio centenar de poemas, distribuidos por calles, plazas, fuentes, fachadas, miradores y espacios naturales del municipio.
La propuesta parte de una concepción especialmente abierta de la lectura y, de manera particular, de la poesía. No se trata simplemente de colocar poemas en las calles, sino de vincular la lectura con los espacios de estar, caminar, conversar, observar y detenerse. Así, quien recorre Juzbado puede convertirse en lector-paseante y descubrir poco a poco una relación entre palabra, arquitectura, paisaje y memoria.
El Libro Abierto constituye, además, una de las manifestaciones más visibles del trabajo continuado del Ayuntamiento de Juzbado en favor de la lectura. La poesía abandona el espacio convencional de la biblioteca para formar parte de la vida cotidiana y del propio paisaje, convirtiendo el pueblo en un libro que puede recorrerse, leerse y reinterpretarse.

UNA HISTORIA ESCRITO CON POETAS

Tras el encuentro inaugural con Antonio Colinas, en 2009 el poeta chileno Gonzalo Rojas, una de las grandes voces de la poesía hispanoamericana y Premio Cervantes 2003, se vinculó desde Chile al Libro Abierto de Juzbado. Su fallecimiento se produciría posteriormente, en abril de 2011.

En 2010 comenzó una estrecha relación con Antonio Gamoneda, Premio Nacional de Poesía y Premio Cervantes 2006. Un año después, en 2011, Gamoneda regresó a Juzbado acompañado por Juan Carlos Mestre, Premio Adonáis y Premio Nacional de Poesía 2009.

En 2012 caminaron por las calles del pueblo Félix Grande y Francisca Aguirre, dos nombres fundamentales de la poesía española contemporánea y ambos reconocidos con el Premio Nacional de Poesía.

El encuentro de 2013 reunió a Francisco Brines, que años después recibiría el Premio Cervantes 2020, a Carlos Marzal, Premio Nacional de Poesía 2002, y de nuevo a Antonio Colinas.

En 2014 llegaron a Juzbado Pablo García Baena, Premio Príncipe de Asturias de las Letras 1984 y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2008, y Antonio Hernández, posteriormente Premio Nacional de Poesía 2014 y también reconocido con el Premio de la Crítica y el Premio Andalucía de Novela.

En 2015, el Libro Abierto estrechó sus vínculos con la poesía chilena gracias a Raúl Zurita, Premio Nacional de Literatura de Chile y posteriormente Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2020, quien estuvo acompañado nuevamente por Antonio Gamoneda.

El año 2016 amplió aún más las formas de relacionar palabra y naturaleza. Participaron Joaquín Araújo, naturalista, escritor y Premio Nacional de Medio Ambiente; Raúl Vacas, poeta y escritor estrechamente vinculado a Salamanca; María Victoria Atencia, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2014, y Chantal Maillard, Premio Nacional de Poesía 2004 y Premio de la Crítica 2007.

En 2017, Juzbado recibió al poeta chileno Óscar Hahn, Premio Nacional de Literatura de Chile, y a Jenaro Talens, poeta, ensayista y traductor. Ambos recorrieron el municipio acompañando a vecinos, visitantes y amantes de la poesía en una nueva jornada del Libro Abierto.

IDA VITALE Y JUZBADO

Uno de los capítulos más significativos de esta historia comenzó en 2019. Pocos días después de recibir el Premio Cervantes 2018 en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, la poeta uruguaya Ida Vitale llegó a Juzbado. La entrega oficial del Cervantes había tenido lugar el 23 de abril de aquel año.

Rodeada por cientos de vecinos, amigos y visitantes, Vitale recorrió el pueblo y leyó tres poemas incorporados a las placas de bronce del Libro Abierto. La afluencia fue tal que el encuentro terminó celebrándose al aire libre, en la plaza, porque el salón de actos resultaba insuficiente.

Después llegó la pandemia, que obligó a interrumpir durante meses buena parte de los encuentros culturales presenciales. El 23 de octubre de 2021, Ida Vitale regresó a Juzbado. Con 97 años, volvió a compartir su voz y sus versos rodeada de vecinos y amigos en una luminosa tarde de otoño.

Aquella, sin embargo, no sería su última visita. El 1 de abril de 2023, con 99 años, Ida Vitale volvió por tercera vez. Recorrió nuevamente las calles acompañada por vecinos y amigos, inauguró nuevas placas con sus poemas y su relación con el municipio quedó incorporada también a la toponimia cultural de Juzbado mediante un paseo dedicado a la poeta.

La relación de Juzbado con Vitale continuó también de forma simbólica. Con motivo de su centenario, en noviembre de 2023, el municipio participó en la proyección simultánea de un documental sobre la poeta junto con ciudades como Buenos Aires, Montevideo, México y Madrid.

UN PROYECTO QUE CONTINÚA CRECIENDO

El Libro Abierto no ha dejado de evolucionar. En 2024 se presentó una nueva Guía para caminar entre poemas, con textos, fotografías y planos que permiten localizar las placas y conocer la autoría y el título de los poemas distribuidos por el municipio. La guía reforzó así la dimensión del proyecto como itinerario cultural y paisajístico accesible tanto para vecinos como para visitantes.

En 2025, diecisiete años después del nacimiento del proyecto, Juzbado volvió a reunir a varias generaciones de poetas en un homenaje a Antonio Gamoneda. Durante un paseo poético por el pueblo se descubrieron y leyeron seis nuevas placas, con poemas de Juan Carlos Mestre, Jenaro Talens, Amalia Iglesias Serna, Alfonso Alegre Heitzmann, Julia Piera y Alexandra Domínguez. La jornada culminó con la inauguración de la Cuesta Antonio Gamoneda, reconociendo tanto la trayectoria del Premio Cervantes como su larga relación con Juzbado.

De esta manera, lo iniciado en 2008 como un encuentro entre poesía y naturaleza se ha convertido en un ecosistema poético vivo, construido de manera acumulativa durante casi dos décadas.

POESÍA PARA LEER EL PAISAJE

La ubicación de las placas nunca ha sido arbitraria. Cada poema establece un diálogo particular con el lugar en el que se encuentra. En unos casos se busca reforzar el simbolismo de un espacio público; en otros, dirigir la mirada hacia rincones que anteriormente podían pasar inadvertidos. La poesía actúa así como una invitación a detenerse, observar y otorgar nuevos significados al paisaje cotidiano.

El sentido simbólico de Juzbado, Libro Abierto alcanza quizá su expresión más completa en la atalaya granítica conocida como Peña del Castillo, un espacio natural formado por roquedos, almendros, olivos y miradores desde los que el paisaje se abre hacia la ribera del Tormes.

Allí, literatura y naturaleza se funden de una forma especialmente evidente. Los poemas invitan a leer no solo las palabras grabadas en el bronce, sino también las rocas, los árboles, el horizonte, el silencio y el paso del tiempo. La experiencia de caminar entre versos permite relacionar lectura, aprendizaje y respeto hacia el entorno.

De esa simbiosis entre poesía y naturaleza nació también la expresión sugerida por el profesor Valentín Cabero Diéguez, de la Universidad de Salamanca, que resume especialmente bien la filosofía del proyecto: Juzbado, Libro Abierto del Paisaje.

Porque Juzbado Libro Abierto es, finalmente, mucho más que una colección de placas o un itinerario de poemas. Es una manera de hacer accesible la literatura, interpretar el territorio, reconocer a quienes lo habitan, poner en valor el espacio público y construir desarrollo local desde la cultura.

La poesía sale de las estanterías, se instala en las calles y permanece disponible todos los días del año para cualquiera que quiera leerla. De ese modo, el propio pueblo se convierte simultáneamente en biblioteca, paseo, paisaje y lugar de encuentro.

Y quizá ahí resida la singularidad fundamental del proyecto: en Juzbado no es necesario entrar en un edificio para encontrarse con la poesía; basta con salir a caminar.

Visita virtual a las placas de  Libro Abierto