JUZBADO, UNA GALERÍA AL AIRE LIBRE
Juzbado cuenta con numerosas intervenciones artísticas repartidas por su casco urbano y también por algunos espacios de su periferia. Murales de gran formato, pequeñas creaciones colectivas, arte infantil, propuestas efímeras e intervenciones sobre elementos del mobiliario público forman parte de una particular galería rural al aire libre que ha ido creciendo y transformándose con el paso de los años.
No se trata únicamente de incorporar obras de arte al paisaje urbano. En Juzbado, muchas de estas intervenciones han nacido del encuentro entre artistas, vecinos, infancia, asociaciones y entidades colaboradoras. De este modo, calles, fachadas, instalaciones municipales y rincones cotidianos se han convertido progresivamente en soportes para la creación y, al mismo tiempo, en lugares para la participación, la reflexión y el encuentro.
El paisaje, la naturaleza, la memoria rural, la biodiversidad, el paso del tiempo, la convivencia o las relaciones entre generaciones aparecen de forma recurrente en muchas de estas obras. La propia identidad del pueblo se convierte así en materia artística y el espacio público, en un lugar abierto a nuevas miradas.
La colección no ha surgido de una sola vez, sino que es el resultado de un proceso prolongado que continúa incorporando nuevas propuestas. Presentamos sus principales intervenciones en orden cronológico inverso, desde las más recientes hasta las más antiguas.
2026 · ARTE EN VERANO TRANSFORMA DE NUEVO LAS PAPELERAS DE JUZBADO
Durante julio y agosto de 2026, el programa Arte en Verano renovó artísticamente más de 25 papeleras repartidas por las calles y espacios públicos de Juzbado. En la intervención participaron más de 30 jóvenes, bajo la dirección de la artista y profesora de arte Montserrat González, creando piezas únicas con motivos deportivos, paisajísticos, nocturnos y otros vinculados a la identidad local. La actuación da continuidad a una iniciativa integrada en Arte en Verano, programa que el municipio desarrolla de forma ininterrumpida desde 2009.
Más allá de su dimensión estética, la propuesta convierte el mobiliario urbano en un espacio de educación artística, participación comunitaria y cuidado de lo común. La renovación prolonga además la vida útil de las papeleras y refuerza una de las expresiones más singulares de la galería rural de Juzbado: pequeñas obras distribuidas por todo el pueblo que combinan creación, reutilización, identidad local y compromiso con el espacio público.
2025 · «VIDA», UN NUEVO MURAL COLABORATIVO
El 20 de junio de 2025 la galería rural al aire libre de Juzbado incorporó una obra especialmente vinculada a la participación y a la convivencia. El mural, titulado «Vida», fue realizado colectivamente por más de cuarenta personas en una iniciativa desarrollada por el Ayuntamiento de Juzbado en colaboración con ACCEM.
La intervención se inscribe en la trayectoria de Juzbado Acoge, programa que desde hace años propicia encuentros y actividades junto a personas y familias migrantes y refugiadas. En esta ocasión, la creación artística se convirtió también en una experiencia de convivencia entre visitantes y población local. Tras la preparación previa de las paredes de un edificio municipal situado en la calle Juan Bustos, la intervención pictórica se desarrolló en dos turnos con la participación de personas vinculadas a ACCEM y de niños y niñas de la Escuela Wayra.
El origen de la propuesta se encuentra en el universo creativo de Emilio, trabajador de ACCEM y artista, quien planteó la intervención como una creación verdaderamente colectiva: una obra construida a partir de las manos y aportaciones de todas las personas participantes. «Vida» incorpora así una nueva dimensión a la galería rural: el arte no solo como resultado material, sino como proceso comunitario, espacio de acogida y herramienta para favorecer el conocimiento mutuo.
La obra demuestra que una pared puede convertirse al mismo tiempo en lienzo y lugar de encuentro y refuerza una de las características esenciales del proyecto cultural de Juzbado: hacer del arte una experiencia compartida.
2024 · IV EDICIÓN DE «MURAL ABIERTO»
En abril de 2024 Juzbado celebró la cuarta edición del festival «Mural Abierto», incorporando dos nuevas intervenciones de gran formato realizadas por Marta Lapeña y David de la Mano.
La convocatoria mantuvo la filosofía que ha acompañado al muralismo juzbadino desde sus inicios: intervenir en lugares estratégicos del pueblo, transformar la percepción de espacios cotidianos y ampliar una galería de arte que se ha convertido también en uno de sus recursos culturales y de visita.
Durante su estancia, los artistas convivieron con el pueblo y contaron con la colaboración del personal municipal, vecinos y establecimientos locales. Esta relación directa entre quien crea la obra y el territorio en el que se integra constituye otra de las singularidades del proyecto.
MARTA LAPEÑA
De origen soriano y con estudio en Madrid, Marta Lapeña desarrolla una obra estrechamente relacionada con la memoria de los objetos, el patrimonio cotidiano y la vida de los pueblos.
En sus composiciones aparecen con frecuencia frutas, flores, cerámicas y manos marcadas por el trabajo, elementos que adquieren grandes dimensiones y permiten dignificar objetos y gestos que forman parte de la memoria doméstica y rural.
Sus murales nacen en muchas ocasiones del diálogo con quienes habitan los lugares en los que trabaja. De esta forma, los objetos cotidianos dejan de ser simples elementos decorativos para convertirse en depósitos de recuerdos y experiencias compartidas.
Su incorporación a Juzbado refuerza una línea temática muy presente en la galería: la relación entre arte contemporáneo, patrimonio cotidiano y memoria rural.
DAVID DE LA MANO
El artista salmantino David de la Mano cuenta con una amplia trayectoria nacional e internacional y con obras repartidas por diferentes continentes.
El blanco y el negro constituyen una de sus principales señas de identidad. Sus composiciones están habitadas habitualmente por figuras humanas, personajes colectivos y formas de fuerte carga simbólica que construyen escenas abiertas a múltiples interpretaciones. Su trabajo aborda cuestiones como las relaciones humanas, la desigualdad, la identidad o la dimensión colectiva de las sociedades.
En Juzbado trabajó sobre un espacio situado en la calle Larga, sumando a la galería rural un lenguaje reconocible y muy diferente al de otras intervenciones realizadas hasta entonces. La presencia conjunta de Marta Lapeña y David de la Mano permitió incorporar dos lenguajes artísticos diferentes a una colección caracterizada precisamente por su diversidad.
2020-2021 · «MURAL ABIERTO»
Entre 2020 y 2021 Juzbado celebró una nueva edición de su certamen de muralismo bajo el nombre de «Mural Abierto». Las circunstancias derivadas de la pandemia obligaron a modificar el formato habitual: la llegada de artistas y la realización de las obras tuvieron que desarrollarse de manera escalonada y en diferentes momentos. A pesar de las dificultades, el proyecto permitió incorporar nuevas creaciones de gran formato de Ampparito, Dadospuntocero y Doa Ocampo.
UN MAPA DEL TIEMPO IBÉRICO · Ampparito
Ampparito, creador y artista plástico con raíces en Castilla y León, propone con este gran mural una reflexión sobre el tiempo atmosférico y sobre la importancia que la meteorología tiene en un territorio estrechamente vinculado a la agricultura.
La obra reproduce la situación meteorológica del 15 de octubre de 2020 en la península ibérica y en los archipiélagos de España y Portugal. Con aproximadamente veinte metros de longitud y cuatro metros de altura, forma parte de una serie de mapas del tiempo desarrollada por el artista en diferentes lugares.
El mural convierte un elemento aparentemente cotidiano —un mapa meteorológico— en una pieza artística monumental y establece un diálogo directo con el paisaje agrícola que lo rodea.
La obra invita además a interactuar con ella y a convertirnos, por unos instantes, en narradores del tiempo y del territorio.
«BUTTER BRIK» · Dadospuntocero
El trabajo de Dadospuntocero utiliza el arte como herramienta de reflexión sobre los residuos y nuestra relación cotidiana con el consumo.
En Juzbado propone una gran mariposa amarilla creada visualmente a partir de un envase de tetrabrik plegado como una pieza de origami. El juego entre butterfly y brik da título a una obra en la que belleza y denuncia ambiental conviven sobre los tejados del pueblo.
A través del hiperrealismo, un objeto destinado normalmente a convertirse rápidamente en residuo adquiere otra dimensión. El mural recuerda la necesidad de reducir nuestra huella ecológica, reutilizar materiales y reflexionar sobre la proliferación de residuos en nuestros ecosistemas.
REFORESTANDO HYOSCYAMUS NIGER · Doa Ocampo
La artista gallega Doa Ocampo convierte al beleño (Hyoscyamus niger) en protagonista de una intervención que habla de botánica, biodiversidad y de nuestra forma de relacionarnos con las plantas silvestres. La elección de la especie surgió de una propuesta de Ana González-Garzo y Augusto Krause, guardianes del legado botánico ubicado en el cercano Centro Botánico de Juzbado. La obra tuvo que realizarse en dos fases debido a las condiciones meteorológicas y se completó durante la primavera de 2021.
Sus formas y colores reivindican la necesidad de ampliar nuestra mirada hacia aquellas especies que, aunque modestas, desconocidas o incluso consideradas indeseables, forman también parte de la riqueza y complejidad de nuestros ecosistemas.
2018 · I CERTAMEN DE MURALISMO
En el otoño de 2018 se produjo uno de los principales puntos de inflexión de la trayectoria artística de Juzbado. El tradicional Certamen de Pintura al Aire Libre dio un giro hacia el muralismo y permitió intervenir directamente sobre fachadas y grandes superficies del municipio. Aquel certamen consolidó definitivamente la idea de convertir las calles de Juzbado en una galería abierta y permanente.
EL BESO · Artesprada
La privilegiada ubicación de esta obra de Artesprada la ha convertido con el paso del tiempo en una de las imágenes más reconocibles de Juzbado. Para algunos es «el beso más grande de la provincia»; para el artista es el último beso.
La obra nació como homenaje a la abuela del grafitero leonés y, por extensión, puede entenderse como un reconocimiento a nuestros mayores, a sus experiencias y a los conocimientos transmitidos de generación en generación. El monumental beso en blanco y negro ocupa el lateral de una singular nave agroganadera y puede distinguirse desde varios kilómetros. La luz, las estaciones y la vegetación transforman continuamente su percepción, haciendo que la obra dialogue de manera permanente con el paisaje.
AVUTARDAS · Taquen
Taquen incorpora a la galería de Juzbado una de las formas orgánicas y zoológicas características de su trabajo. La protagonista es la avutarda (Otis tarda), representada mediante una secuencia de cuatro figuras que puede interpretarse como diferentes momentos del vuelo de un mismo animal o como un pequeño grupo que acaba de levantar el vuelo. La obra establece una relación directa entre creación artística y biodiversidad y dirige nuestra mirada hacia la convivencia entre las especies silvestres y unos paisajes agrarios sometidos a continuas transformaciones.
La pared no fue preparada previamente, de manera que musgos, líquenes, humedad y envejecimiento del soporte terminan incorporándose progresivamente a la propia obra.
SETA DE CARDO · SEA162
La relación entre la seta de cardo y el cardo corredor constituye una de esas asociaciones naturales profundamente vinculadas al otoño y a la cultura popular de nuestros paisajes. SEA162 transforma esta relación en una composición realista que funciona como homenaje a la naturaleza y a la particular querencia de Juzbado por las plantas, los árboles y el paisaje.
La obra remite también a conceptos como cooperación, equilibrio y convivencia. El propio envejecimiento del soporte y la aparición del óxido han ido modificando lentamente su apariencia, introduciendo una nueva lectura sobre el paso del tiempo.
DETALLE DE UN TALLO · Suk_ha_rt
La artista Suk_ha_rt nos propone detenernos ante algo aparentemente diminuto y convertirlo en monumental: la sección de un tallo. La gran forma circular y las estructuras entrelazadas de su interior evocan tejidos vegetales, células y numerosas formas orgánicas. La artista llegó a Juzbado en 2018, muy cerca de la comarca en la que había crecido su padre, el cineasta Basilio Martín Patino, por lo que su intervención adquirió también un significado de regreso y vinculación con un territorio familiar.
Su obra es una invitación a cambiar de escala, a mirar aquello que normalmente pasa inadvertido y a descubrir la extraordinaria complejidad de las formas naturales.
SECRETO IBÉRICO · Cristian Blanxer y Víctor García Repo
«Secreto ibérico» es una creación conjunta de Cristian Blanxer y Víctor García Repo. Procedentes de Barcelona y Sevilla respectivamente, realizaron en Juzbado una obra en blanco y negro protagonizada por una pareja de personas mayores. El título introduce deliberadamente un pequeño enigma: aquello que no vemos, especialmente la posición de las manos de sus protagonistas, deja abierta la interpretación.
El mural se encuentra en las dependencias de la casa rural La Ventanica del Tormes, sobre un gran paño orientado hacia el poniente. La escala monumental de las figuras contrasta con la intimidad de la escena y convierte un gesto cotidiano en una reflexión sobre el paso de los años, la memoria y los afectos.
2016 · GRAN MURAL «LIBRO ABIERTO»
La voluntad de transformar Juzbado a través del arte tuvo uno de sus principales hitos en 2016 con la realización del gran mural «Libro Abierto», situado en el frontón del complejo deportivo de Los Berrocales. Los artistas Pablo S. Herrero y Joaquín Vila trabajaron durante aproximadamente un mes sobre esta enorme estructura para crear una intervención de más de 600 m².
El mural supuso una profunda transformación del edificio y también de su relación con el paisaje. Debido a sus dimensiones y ubicación puede contemplarse desde varios kilómetros y se ha convertido en una referencia visual del entorno de Juzbado. La propuesta artística no surgió de manera aislada. Antes de comenzar los trabajos se desarrollaron encuentros con vecinos que permitieron enriquecer la idea inicial e incorporar elementos reconocibles de la identidad local.
Fauna, flora, paisaje y diferentes símbolos vinculados al municipio aparecen reinterpretados desde los lenguajes propios de ambos creadores. Para realizar el mural fue necesario trabajar a más de doce metros de altura y emplear más de 400 litros de pintura. Las antiguas paredes grises del frontón quedaron convertidas así en un gran lienzo abierto al paisaje del Tormes.
El resultado habla de naturaleza, vida silvestre, herencia cultural y de la trayectoria literaria de Juzbado. Su proceso de realización fue documentado además por el cineasta salmantino Álvaro Málaga, acompañado por fotógrafos y pilotos de dron, y contó con el patrocinio de ENUSA Industrias Avanzadas. «Libro Abierto» abrió el camino para las posteriores convocatorias de muralismo y constituye uno de los principales antecedentes de la actual galería rural al aire libre.
2015 · GRAN PIANO Y CORRAL DEL CONCEJO
La música también ha dejado su huella artística en el espacio público de Juzbado. Las visitas de alumnado de la Escuela de Música Sirinx dieron lugar a jornadas en las que el descubrimiento de los instrumentos musicales se combinaba con diferentes experiencias de creación colectiva. En 2015, una de aquellas actividades dio como resultado un gran piano pintado en los jardines del centro. Posteriormente, otra intervención permitió transformar las paredes del Corral del Concejo, situado junto a los pilones.
Música, pintura y participación infantil se encuentran así en propuestas que resumen buena parte de la filosofía artística de Juzbado: crear juntos, utilizar el espacio público como lugar de expresión y convertir el arte en una experiencia cotidiana y compartida.
2014 · GANCHILLO RURAL
En la primavera de 2014 Juzbado puso en marcha una experiencia especialmente vinculada con sus mayores: el ganchillo rural o rural knitting. La actividad consistió en organizar encuentros en torno a una mesa para elaborar colectivamente piezas de ganchillo destinadas a decorar diferentes elementos del mobiliario público. La propuesta trasladaba una práctica tradicionalmente asociada al ámbito doméstico hacia las calles y espacios compartidos, combinando memoria, convivencia y creación contemporánea.
Para la actividad se utilizó lana auténtica adquirida en Val de San Lorenzo, localidad leonesa estrechamente vinculada a la tradición textil. La exposición a la intemperie fue deteriorando progresivamente las piezas hasta hacer desaparecer buena parte de ellas. Su carácter efímero terminó formando parte de la propia intervención: más allá de las piezas conservadas, permanecieron los encuentros, las conversaciones y la experiencia colectiva de transformar temporalmente el pueblo.
UNA GALERÍA QUE SIGUE CRECIENDO
La galería rural al aire libre de Juzbado no responde a un proyecto cerrado ni a una colección concebida de una sola vez. Es el resultado de años de iniciativas, certámenes, encuentros, colaboraciones y experiencias colectivas. Algunas obras permanecen prácticamente intactas; otras envejecen, cambian o desaparecen. Unas han sido realizadas por artistas profesionales de amplia trayectoria y otras han nacido de las manos de niños, jóvenes, mayores, vecinos o personas que visitaban Juzbado por primera vez.
Esa diversidad constituye precisamente una de sus principales riquezas. Desde las experiencias de ganchillo rural de 2014 y el gran «Libro Abierto» de 2016, pasando por los sucesivos certámenes de muralismo, las intervenciones de 2024, el mural colectivo «Vida» de 2025 y la renovación de las papeleras durante Arte en Verano 2026, la colección ha ido construyendo un relato en el que naturaleza, paisaje, memoria, comunidad y creación contemporánea dialogan permanentemente. Especialmente significativa resulta la continuidad de Arte en Verano desde 2009, porque demuestra que la creación artística en Juzbado no se limita a intervenciones puntuales de artistas invitados, sino que forma parte también de procesos educativos y participativos mantenidos durante años, en los que distintas generaciones dejan su propia huella en el espacio público.
Juzbado no es únicamente el lugar donde se encuentran las obras. El propio pueblo forma parte de ellas: sus paredes, calles, paisajes, objetos cotidianos y, sobre todo, las personas que los habitan. De esta manera, la galería rural al aire libre continúa abierta, viva y en permanente transformación, haciendo del arte una forma de mirar el territorio y, al mismo tiempo, una manera de construir comunidad.

