En ocasiones, lo más importante no es el destino final, sino todo lo que se vive entre el primer y el último paso. Así ocurrió en la mañana del sábado 4 de julio, cuando la Asociación de Mujeres de Juzbado organizó una caminata hasta el Balneario de Los Baños de Ledesma.
A las 8:30 de la mañana, la marquesina del pueblo se convirtió en el punto de encuentro de las participantes. Poco a poco fueron llegando vecinas de todas las edades, dispuestas a compartir una mañana diferente. Entre saludos, sonrisas y el frescor de las primeras horas del día, el grupo inició el recorrido.
La ruta transcurrió con un ritmo pausado que invita a observar el paisaje con otros ojos. No hubo prisas; cada paso era una oportunidad para compartir una anécdota, recordar viejas historias o simplemente disfrutar de la compañía. Porque caminar juntas también es una forma de construir comunidad.
Al llegar al balneario tuvo lugar un desayuno que sirvió como punto de encuentro alrededor de la mesa. Tras ello; la mañana continuó dejando pequeños momentos que, aunque sencillos, son los que suelen permanecer en la memoria.
Con las energías renovadas, el grupo emprendió el camino de regreso a Juzbado. La vuelta se desarrolló con la misma serenidad que la ida, acompañada por la satisfacción de haber compartido unas horas diferentes y por la sensación de que el tiempo, cuando se vive en buena compañía, siempre parece pasar demasiado deprisa.
(Crónica de Alba González del Cura)



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